La verdadera violencia de “género” (LGBT)

Cualquier tipo de violencia física o sexual es un mal deplorable, el cual debe ser combatido sin ninguna duda. En Argentina, por ejemplo, el llamado al #NiUnaMenos movilizó a miles de personas por todas las provincias ante hechos que conmocionaron a la sociedad. Por eso, que quede claro, el abuso y el asesinato, sea quien sea la víctima, no deberían tener lugar jamás, sea de un hombre o una mujer, sea que se considere LGBT o no.

El problema es cuando a la violencia se la cataloga como “de género” en un claro contexto ideológico. Este planteo es en sí ridículo, porque la violencia va a ser siempre violencia, sin importar el género… podríamos bien decir que la violencia no discrimina, y por eso es falsa la idea de que la violencia “de género” es simplemente la agresión del varón hacia la mujer. Ese mito quedó ampliamente desenmascarado por Agustín Laje, el cual mostró contundentemente que en Argentina, por ejemplo, el 83,6% de los asesinados son hombres y el 16,4% mujeres. Igualmente, repitámoslo una y otra vez para que no quepan dudas: la violencia siempre es mala y hay que trabajar para prevenirla siempre, sea quien sea la víctima. Pero afirmar que es de “género” responde a un planteo profundamente ideológico del feminismo radical para imponer la idea de que el hombre busca perpetuar su dominio patriarcal sobre la mujer. Agustín Laje hizo un buen resumen sobre la violencia mutua entre el hombre y la mujer, por lo cual se puede consultar su obra.[1] Ahora quiero referirme a otro tipo de violencia “de género” de la cual no se habla y los medios tapan sistemáticamente: la violencia dentro de parejas LGBT.

En estos días ha resurgido un video donde un grupo de transexuales ataca violentamente a una mujer que yace casi inconsciente en el piso. Brutal. ¿Dónde están los medios que promueven el #NiUnaMenos? ¿O la violencia “trans” no cuenta?

Para ver claramente la gravedad de la situación, entonces, es importante acudir a importantes estudios científicos que nos muestran la realidad cruda de la violencia sexual y física dentro de parejas LGBT, la cual tantas veces lleva a la muerte y es mucho más grave que la de cualquier otra subpoblación. 

Estos estudios buscaban responder a la siguiente pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre la frecuencia de violencia dentro de parejas íntimas LGBT y parejas de sexos opuestos (varón y mujer)? Hay que notar que estos estudios analizaron no sólo la violencia física y sexual, sino también algunos de sus componentes, como ser la violencia psicológica, los ataques verbales, las amenazas y otras formas similares de abuso a la pareja.

Una vez más repetimos, por si queda duda, que todo tipo de violencia y abuso es un acto intrínsecamente malo, sea en el contexto que sea. Es importante aclararlo porque las estadísticas muestran una realidad que los medios tapan: la frecuencia de violencia en parejas íntimas es considerablemente superior en aquellas parejas del mismo sexo. Por eso, si luchamos contra el maltrato contra la mujer, debemos también incluir el maltrato contra individuos LGBT, el cual es incluso mucho mayor.

Un importante estudio del año 2014 llevado a cabo por investigadores de la Escuela de Salud y Medicina de Londres analizó sistemáticamente 19 investigaciones sobre la relación entre la violencia de la pareja íntima y la salud, los cuales estudiaban el caso de hombres sexualmente activos con una pareja del mismo sexo. Los datos fueron alarmantes, ya que algunos estudios concluyeron que el 82% de los hombres en uniones homosexuales investigados fueron víctimas de violencia sexual. Estos hechos de violencia estaban relacionados con el consumo de drogas, el tener el VIH o SIDA, y la depresión.[2] 

Otro estudio de 2012 realizado por las psicólogas inglesas Sabrina Nowinski y Erica Bowen, en el que se analizaron 54 estudios que comparaban la prevalencia y correlación de la violencia por una pareja íntima entre hombres gay y heterosexuales, ya había sacado a la luz el hecho de que padecer el VIH o SIDA tenían un vínculo con el padecer violencia por parte de la pareja. También concluyeron que la población gay en pareja sufría una mayor violencia de todo tipo, de manera especial la sexual.[3] En el mismo año, los investigadores Catherine Finneran y Rob Stephenson, de Emory University, revisaron 28 estudios sobre violencia dentro del ámbito íntimo de parejas homosexuales, y concluyeron que la violencia, sea psicológica, física o sexual, tiene tasas alarmantes en las relaciones (homosexuales) entre hombres, mucho más elevadas que las que sufre la mujer. Estos estudios mostraban cómo estadísticamente, en estas parejas homosexuales, la violencia física era del 45%, la violencia sexual del 31%, y la violencia psicológica del 73%.[4]

Esto no quiere decir que la mujer no sufra violencia, para nada, sino más bien que los números en parejas LGBT son muchísimos más elevados, y por lo tanto es necesario concientizar al respecto. Un estudio de 2013 realizados en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) por Naomi Goldberg y Ilan Meyer, en el cual se entrevistaron a 32.000 individuos en parejas heterosexuales, gais, lesbianas y bisexuales, concluyó que los tres grupos LGB presentaban una mayor prevalencia de violencia íntima por parte de la pareja que las parejas heterosexuales. Con respecto a parejas heterosexuales, para ver la comparación, el 22% de alguno de los dos sufre algún tipo de violencia.[5] Esto es sin duda alarmante, pero más alarmante es el hecho de que en relaciones LGB, la violencia, en todos sus aspectos, llega al 82%. Brutal, como el ataque que recibió esa pobre mujer hace unos días por parte de un grupo de hombres con conducta transexual.

Como vemos, el lema debería ser #NiUnLGBTmenosEnManosDeUnLGBT

©Pablo Munoz Iturrieta

[1] Cf. Marquez, Nicolás y Agustín Laje, El libro negro de la nueva izquierda: Ideología de género o subversión cultural, Buenos Aires, Unión Editorial, 2016, pp. 101-104.

[2] Cf. Buller, Ana Maria, Karen M. Devries, Louise M. Howard, y Loraine J. Bacchus, Associations between Intimate Partner Violence and Health among Men Who Have Sex with Men: A Systematic Review and Meta-Analysis, PLOS Medicine, 2014, 11, no. 3, p. e1001609.

[3] Cf. Nowinski, Sabrina N. y Erica Bowen, Partner violence against heterosexual and gay men: Prevalence and correlates, Aggression and Violent Behavior, 2010, 17, no. 1, pp. 36-52. Ver también el estudio de Craft, Shonda M. y Julianne M. Serovich, Family-of-Origin Factors and Partner Violence in the Intimate Relationships of Gay Men Who Are HIV Positive, Journal of Interpersonal Violence, 2005, 20, no. 7, pp. 777-791.

[4] Cf. Finneran, Catherine y Rob Stephenson, Intimate Partner Violence Among Men Who Have Sex With Men: A Systematic Review, Trauma, Violence & Abuse, 2013, 14, no. 2, pp. 1524-8380.

[5] Cf. Goldberg, Naomi G. y Ilan H. Meyer, Sexual Orientation Disparities in History of Intimate Partner Violence: Results From the California Health Interview Survey, Journal of Interpersonal Violence, 2013, 28, no. 5, pp. 1109-1118.

 

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3 Comentarios

  1. Es impactante esta estadística, lógicamente no se visibiliza por el manejo q quieren tener sobre las masas. Nunca lo hubiera pensado desde ese ángulo. La falta de información de los 1/2 te adormecen.

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