La Ley y la ideología de género: El caso de Ontario, Canadá

Respuesta a la pregunta: ¿Hay alguna ley en Canadá por la cual el gobierno le pueda sacar los niños a sus padres por cuestiones ideológicas como la ideología de género? (Jorgelina, profesora, Mendoza, Argentina)

Muchos creen que la ideología de género no pasa de enseñar una educación sexual tergiversada… Pero que especular más allá de eso suena a locura… Veamos.

Ontario, la provincia más poblada de Canadá, aprobó en el 2017 la Ley 89 “Apoyando a los niños, los jóvenes y las familias”, la cual permite al gobierno sacar a los niños de su hogar si sus padres se oponen a la ideología de género.

Por ejemplo, ha habido muchos casos de niños que, ya sea por la confusión generada por la educación sexual, o por presión de sus compañeros, o por algún desorden mental, manifiestan dudas sobre su sexo biológico, o se creen atrapado en cuerpo equivocado. Si los padres intentan ayudar al niño a superar esta conducta, o buscan tratamiento psicológico para el mismo, corren grave peligro de que les quiten a sus hijos.

La Ley 89, al dar los criterios para “apoyar a los niños, los jóvenes y las familias”, habla de buscar siempre los “mejores intereses del niño” (best interest of the child), entre los cuales se enumeran: “el sexo, la orientación sexual, la identidad de género y la expresión de género del niño”.[1] Es decir, se pone por delante de la potestad de los padres el interés del niño, el cual, si por distintas razones manifiesta una “orientación sexual” no acorde con su sexo biológico y los padres se oponen, el niño puede ser dado en adopción a una nueva familia que respete su “orientación sexual”. Como decía un niño “transexual” en una propaganda canadiense pro LGBT, “si tus padres no te aceptan como son, es hora de que busques nuevos padres…”

La Ley 89 fue designada en principio para actualizar las leyes de adopción y cuidados de niños. Sin embargo, se convirtió en un arma ideológica para forzar ideas como la identidad y expresión de género. Esto se llevó a cabo por medio de la inclusión del lenguaje del Código de Derechos Humanos de Ontario en la nueva ley de bienestar infantil.

Ahora bien, para entender esto, hay que tener en cuenta que, en el año 2012, se agregaron al “Código de Derechos Humanos de Ontario” expresiones tales como la identidad de género y la expresión de género, dos términos en sí confusos y sin ningún fundamento científico.[2] En el Código se habla de la “orientación sexual” como una “característica personal la cual forma parte de quién uno es”.[3] Otro elemento a considerar, es que este Código fue diseñado para ser aplicado con respecto al comercio, venta y renta de propiedades, empleo, y otros servicios, no a la vida familiar… Por eso, cuando se decide incluir la terminología del Código de Derechos Humanos en la nueva Ley para aplicarla a la adopción y bienestar infantil, se determina que la orientación sexual es un factor a considerar no sólo con respecto a quién dar en adopción al niño, sino también al discernir si un niño puede permanecer en su propio hogar con sus padres. Así como un niño puede ser sustraído de su hogar si es víctima de abuso físico o sexual por parte de sus progenitores, de la misma manera puede ser sustraído de su casa si sus padres no apoyan su orientación sexual o identidad de género. Es decir, la orientación sexual y la identidad de género son causal para que los padres pierdan la patria potestad.

Según la nueva ley, se ordena a los trabajadores sociales que, al considerar la situación de un niño en su hogar, deben tener en cuenta lo especificado por el Código de Derechos Humanos de Ontario, incluyendo “el sexo, la orientación sexual, la identidad de género y la expresión de género del niño”. Con respecto a esto, se deben respetar y tomar en consideración “lo que piensa el niño y sus deseos”.[4] Así de terrible… tiene más valor lo que piensa un niño, el cual no puede hacer nada sin el permiso de sus padres, excepto cuando se trata de su orientación sexual y el tratamiento médico a seguir (administrar bloqueadores hormonales, a lo cual generalmente suceden las operaciones de reasignación de género…).

¿Qué pasa en los casos en que los padres objeten con la libertad de conciencia y de religión? Es interesante que el Código de Derechos Humanos protege tanto la conciencia como la libertad religiosa (por ejemplo, si una mujer musulmana tiene una peluquería, se le permite que contrate a sólo mujeres debido a que el Korán le prohíbe estar en compañía de un hombre que no sea su esposo). La Ley 89, sin embargo, elimina la protección de conciencia y libertad de religión en el ámbito de la familia.

Algunos se imaginarán que será un tipo de “policía del género” la que la lleve a cumplimiento. No será necesario, ya que el cumplimiento quedará en manos de agentes y trabajadores sociales (los cuales están formados en universidades marxistas e imbuidas en la ideología de género), los cuales emplearán a su juicio los criterios aportados por la ley. Los primeros damnificados son de hecho los candidatos a adoptar un niño: si no están de acuerdo con la ideología de género, muy seguramente nunca podrán adoptar a un niño, ya que se los considerará peligrosos para el desarrollo del niño y sus deseos con respecto a la orientación sexual y la identidad de género.

Andrea Mrozek, experta en derecho familiar en Ontario, Canadá, afirmó:

Supongamos que un niño tenga disforia de género. Quizás los propios padres no estén de acuerdo en cómo tratar esta situación; o tal vez no estén de acuerdo con el cambio de género como primera opción. Si un niño se reúne con un maestro ideológico, alguien que lo aliente a decir que su verdadero yo reside en ser del otro sexo, entonces el conflicto entre los padres y el niño podría aumentar. En estas circunstancias, el niño o el maestro pueden presentar una queja sobre el incumplimiento de los derechos del niño. Cuando Servicios Sociales recibe una queja, evalúan si es una prioridad urgente o no. Si el trabajador social también es ideológico, esto completa la tormenta perfecta, y podría haber legítima preocupación con respecto a la toma de un niño de un hogar.[5]

Muchos dirán: “Esto no va a pasar nunca en Argentina, o Chile, o Paraguay, o cualquiera de los países de Hispanoamérica…” Sin embargo, todos, pero especialmente los padres, debemos estar más vigilantes que nunca, ya que la realidad es que nuevas tendencias ideológicas están siendo impuestas por ley. Debemos estar muy atentos al lenguaje que se emplea, especialmente en programas de educación, en la ley, y en ordenanzas y decretos públicos. La simple y aparentemente inocente frase “expresión de género” tiene consecuencias destructivas para la familia. Un ejemplo concreto es el comunicado de la Secretaría de Derechos Humanos de Argentina, el cual contiene lenguaje muy peligroso. Se afirma, por ejemplo, que “el diseño e implementación de políticas públicas para el acceso pleno al ejercicio de los derechos de la población LGBTIQ+ forma parte de los compromisos asumidos por el Estado a través del Primer Plan Nacional de Acción en Derechos Humanos”. Y más grave aún, dice que “La educación sexual integral es un derecho de les educandos y una obligación de les educadores. Educar con perspectiva de Diversidad Sexual es educar en Derechos Humanos”.[6] Es decir, la táctica es la misma que la que se utiliza en Canadá: es un derecho del niño, y, por ende, encima de los derechos de los padres como padres. Prepárense, porque se viene, y muy feo.

®Pablo Munoz Iturrieta (Doctor en Filosofía Política, Canadá)

Screen Shot 2018-10-23 at 10.33.47 AM

BIBLIOGRAFIA

[1] Coteau, Michael Bill 89, Supporting Children, Youth and Families Act, Legislative Assembly of Ontario, 89, Toronto, 2017. Sección V, 74, 3.c.iii: “The child’s race, ancestry, place of origin, colour, ethnic origin, citizenship, family diversity, disability, creed, sex, sexual orientation, gender identity and gender expression”.

[2] Cf. http://www.ohrc.on.ca/en/ontario-human-rights-code

[3] Cf. http://www.ohrc.on.ca/en/code_grounds/sexual_orientation

[4] Coteau, Bill 89, Supporting Children, Youth and Families Act. Parte V: “The matters to be considered in determining the best interests of a child are changed. The child’s views and wishes… must be taken into consideration.” https://www.ola.org/en/legislative-business/bills/parliament-41/session-2/bill-89

[5] https://www.convivium.ca/articles/ontario-botches-child-protection 

[6] https://www.facebook.com/SDHArgentina/photos/a.469381489822099/1904717259621841/?type=3&theater 

Colabore con el proyecto ($2 dólares)

$2.00


El presente artículo está basado en mi próximo libro “Ideología de género y educación sexual”, el cual está basado en más de 800 artículos científicos sobre el tema. Los expertos consultados se cuentan entre las autoridades más importantes en el mundo científico en los campos de la genética, psiquiatría, endocrinología, epidemiología, epidemiología psiquiátrica, neurología, neuroinmunología, genética, biología, pediatría, medicina interna, y sociología. También han sido consultados multitudes de personas víctimas de la ideología de género, y sus testimonios trágicos verán por primera vez la luz en estas páginas. A ellos y sus familias van dedicadas estas páginas, porque debemos encontrar un camino para aliviar su sufrimiento.

tapa libro

Anuncios

12 Comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s