La tumba está vacía.
No es un detalle menor. Es la noticia más explosiva de la historia.
Mientras el mundo sigue buscando esperanza en ideologías que se desmoronan, en líderes que mueren y en promesas que se pudren… nosotros miramos una tumba vacía y sabemos que la muerte ya no tiene la última palabra.
Porque Cristo resucitó.
Él no se quedó allí. No fue derrotado.
Resucitó. Venció. Y vive para siempre.
Y porque esa tumba está vacía, ya ganamos la batalla.
Eso cambia absolutamente todo.
Cristo ha resucitado.
Y en Él, también nosotros.
¡Felices pascuas!
Les dejo aquí este video de reflexión: