El síndrome post-aborto ¿Existe?

Más allá del punto de vista filosófico, religioso o político que uno tenga sobre el aborto, a lo largo de los años he sido testigo de que la experiencia real de un aborto de hecho afecta a la mujer no solo a nivel personal, sino también por las repercusiones psicológicas que deja.

He conocido mujeres que despiertan todas las noches por el llanto del niño que no nació, o que el día en que su bebé debería haber nacido rompen en un llanto que no saben explicar y se sumen en una depresión que muchas veces las lleva a contemplar el suicidio como única salida.

Una maestra de jardín de infantes tuvo que pedir licencia médica porque al ver entrar a los niños rompía en llanto y se sumía en una tristeza que no podía superar, afectándole su trabajo. ¿La razón? En terapia recordó que hacía 5 años se había hecho un aborto y de modo inconsciente la culpa afloraba nuevamente.

El trauma del aborto es una realidad que no se puede negar: por más que la mujer lo haya visto como un “derecho”, siempre afloran la culpa, la ansiedad, la depresión, las memorias del momento y los pensamientos de suicidio, lo que muchas veces lleva a la mujer a caer en el alcohol o las drogas para escapar a la realidad del pasado.

Si el aborto es una “cirugía” y cuestión de salud, la pregunta obvia es ¿Cuáles son los beneficios que acarrea? Todavía no se encuentra ninguno… Tal vez esa sea la razón por la que el lobby abortista evita toda discusión madura sobre el tema cerrándose en una especie de dogmatismo irracional lleno de postulados falsos: “la mujer tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo”.

Pero la realidad de mujeres que han abortado nos muestra otra cosa. El síndrome de estrés postaborto es el nombre que se le ha dado a las consecuencias psicológicas del aborto, basado en el trastorno de estrés postraumático (PTSD) descrito en el DSM-V. Cualquier evento que cause trauma puede de hecho resultar en trastorno de estrés postraumático y el aborto no es una excepción. Síntomas de este trastorno incluyen:

Culpabilidad: es común que la persona experimente complejos sentimientos de culpa por la decisión tomada.

Ansiedad: la ansiedad general es un síntoma común del trastorno de estrés postraumático. En el caso del aborto se manifiesta muchas veces una ansiedad particular relacionada con problemas de fertilidad y la posibilidad de quedar embarazada nuevamente. Varios estudios han mostrado una conexión, por ejemplo, entre el aborto y el riesgo de nacimientos prematuros en el futuro.

Depresión: Nuevamente, síntoma común al trastorno de estrés postraumático.

Recuerdos e imágenes: el aborto, en la mayoría de los casos, ocurre mientras el paciente está completamente consciente. Esto puede resultar en una experiencia angustiante, ya que se manifiesta por medio de emociones vividas con tal intensidad que resultan invalidantes para la salud mental de la mujer.

Pensamientos suicidas: hay casos en los que el trastorno de estrés postraumático que resulta de un aborto lleva a pensamientos o tendencias suicidas y requiere de tratamiento inmediato.

El aborto voluntario tiene consecuencias graves para la salud mental de la persona que no se manifiestan solamente como un trastorno de estrés postraumático, sino que en un marco más amplio comprende muchos de sus síntomas, tales como el trastorno de ansiedad, la depresión, la distimia, el abuso de sustancias (alcohol y drogas), etc.[1]

Uno de los mitos alrededor del aborto “ilegal” es que estos síntomas son producto del estrés social debido a no ser una práctica aceptada y legalizada. Una vez que se legalice y se celebre el aborto como un derecho, estos problemas van a desapareces.[2] Esto es una gran falacia y se ha demostrado que hay una raíz mucho más profunda.

David Fergusson, investigador neozelandés y coordinador del proyecto Christchurch, se pregunta en un estudio de 2009 si es cierto o no que el aborto después de un embarazo no programado se asocia con un sufrimiento mental mayor respecto de las mujeres que dan a luz un hijo, deseado o no. En una evaluación de la base de datos de Christchurch, se muestra que casi un tercio de las mujeres no declara ninguna reacción negativa derivada de haber abortado, pero los otros dos tercios, por el contrario, presentan una serie de reacciones emocionales negativas de intensidad variable relacionadas a una mayor incidencia de depresión, ansiedad e ideas de suicidio.[3] Un estudio transversal retrospectivo conducido en 2010 sobre un conjunto amplio de casos verificando la abortividad y la salud mental y corrigiendo los resultados mediante numerosas covariantes, incluyendo antecedentes de violencia, confirma el incremento de la depresión, ansiedad, uso de alcohol y de sustancias, de pensamientos e ideas de suicidio que afectan a las mujeres que han abortado, comenzado desde el primer aborto en casi la mitad de los casos.[4]

En 2011, Priscilla Coleman publicó el meta-análisis más completo hasta la fecha, el cual incluyó 22 estudios y 36 artículos científicos e involucró a más de ochocientas mil mujeres. En su estudio, Coleman demuestra el incremento del riesgo de ansiedad, depresión, abuso de alcohol, uso de marihuana y riesgo de suicidio, con un riesgo atribuible que va de 8 % para la ansiedad a 35 % para las tendencias suicidas.[5] Aun teniendo en cuenta la salud mental previa de las mujeres, después del aborto los problemas mentales son mayores.

En abril de 2013, David Fergusson publica un meta-análisis que limita el estudio a aquellos estudios considerados cualitativamente adecuados por las sociedades psiquiátricas y los psiquiatras a favor del aborto. Una vez más los datos hablan por sí mismos: incremento de la ansiedad (+28%), del abuso de alcohol (+134%), del uso de sustancias (+291%), de las tendencias suicidas (+69%).[6]

Probemos otra hipótesis: si el aborto no es tan malo, veamos entonces cuáles son sus beneficios. Resulta que este estudio se realizó y es significativo que no se demostró ningún beneficio para la salud mental de las mujeres que han tenido un aborto respecto a aquellas que decidieron dar a luz.[7] Por lo tanto, aun queriendo conceder el más amplio beneficio de la duda respecto a la hipótesis de que el aborto perjudica la salud mental de las mujeres, como mínimo está claro que el aborto es una decisión que pertenece a los criterios de la futilidad médica, es decir, a un procedimiento que no alcanza los objetivos que se propone, ya que la mujer no encuentra beneficios al respecto.[8]

Que quede claro que el síndrome postaborto es una realidad y existe, pero que también se puede superar por el perdón, la terapia adecuada y el conocimiento que ese niño que la madre rechazó espera por ella en el más allá.

© Pablo Muñoz Iturrieta 2019

[1] Cf. Rue VM, Speckhard A. “Post-abortion trauma: Incidence and diagnostic considerations”. Medicine & Mind. 1992; 6: pp. 57–74.

[2] Ver, por ejemplo, la interpretación de Gordon AV. “Recent research on Psychological effects of legal abortion. Review of the literature, 1935- 1964”. New Zealand Psychologist. 1976; 5 (1): pp. 37-47.

[3] Fergusson DM, Horwood LJ, Boden JM. Reactions to abortion and subsequent mental health. Br J Psychiatry. 2009; 195(5): 420-6.

[4] Mota NP, Burnett M, Sareen J. Associations between abortion, mental disorders, and suicidal behaviour in a nationally representative sample. Can J Psychiatry. 2010; 55(4): 239-47.

[5] Coleman PK. Abortion and mental health: quantitative synthesis and analysis of research published 1995 -2009. BJP 2011, 199:180-186.

[6] Fergusson DM, Horwood LJ, Boden JM. Does abortion reduce the mental health risks of unwanted or unintended pregnancy? A re-appraisal of the evidence. Aust. N. Z. J. Psychiatry. 2013 Apr 3.

[7] Gilchrist AC, Hannaford PC, Frank P, Kay CR. Termination of pregnancy and psychiatric morbidity. Br. J. Psychiatry. 1995; 167(2): 243-8.

[8] Cf. Puccetti R, Del Poggetto MC, Di Pietro ML. Abortion and mental health: guidelines for proper scientific conduct ignored. Br J Psychiatry. 2012; 200(1): 78.

contacto Pablo Munoz Iturrieta (1)

3 Comentarios

  1. Solo 3 comentarios:
    1.- No solo la mujer que aborta tendrá SPA, sino toda persona involucrada.
    2.- Aunque un gran porcentaje diga que no siente ninguna complicación luego de un aborto, no significa que sea real, es una etapa de negación, pero las consecuencias estarán presentes.
    3.- No solo el aborto provocado causa SPA también el aborto espontáneo lo hace.

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  2. También quiero incluir dentro de lis SPA la Ira la rabia el odio el resentimiento la violencia contra líos otros hijos.. Pueden pasar muchos pero muchos años cargando con esta culpa y que sólo en u una terapia o retiro de Sanación interior o Retiro de sanación postabieto puede entregarse y perdonarse este hecho tan lamentable. Cuando reconozco y acepto y me arrepiento y pido perdón a Dios primeramente a mi hijo y me perdono a mi misma y perdono a lo s involucrados entonces encontrare la verdadera Paz interior!!! CLARO ESTA QUE HASTA EL ULTIMO DIA DE MI VIDA DEBO REPARAR CON ACTOS DE AMOR Y PROVIDA ESTE PECADO TAN TERRIBLE!!!!!

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